"En primer lugar está Azul. Más tarde viene Blanco, y luego Negro, y antes del principio está Castaño. Castaño le inició, Castaño le enseñó el oficio, y cuando Castaño envejeció, Azul le sustituyó".
"El escenario es Nueva York, la época es el presente, y ninguno de los dos cambiará nunca. Azul va a su oficina todos los días y se sienta detrás de su mesa, esperando que ocurra algo. Durante mucho tiempo no ocurre nada, y luego un hombre que se llama Blanco entra por la puerta, y así empieza".
"El caso parece bastante sencillo. Blanco quiere que Azul siga a un hombre que se llama Negro y que le vigile todo el tiempo que haga falta. Cuando trabajaba para Castaño, Azul hacía muchos trabajos de seguimiento, y este no parece diferente, quizá incluso más fácil que la mayoría (...)".
"(...) Bueno, ya está bien de tanto color local".
Texto: "Fantasmas", La trilogía de Nueva York, Paul AUSTER, Editorial Anagrama, Colección Compactos, Barcelona, 1996, pp.149-151.
¡Feliz fin de semana!